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26 de febrero de 2014

Cine de ensayo

La herida (2013) es una película española escrita y dirigida por Fernando Franco que cuenta la historia de Ana (Marian Álvarez), una joven que sufre trastorno límite de la personalidad.

Entre la ficción y el documental. En esa delgada línea roja se sitúa la ópera prima de Fernando Franco, que con su cámara al hombro persigue a Ana durante todas las secuencias de la película en busca del día a día de una persona que padece de conducta borderline. La relación con su familia, sus compañeros de trabajo y, sobre todo, consigo misma, es lo que expone esta obra audiovisual que bien podría catalogarse como un ensayo sobre el trastorno límite de la personalidad o conducta borderline.

Planos cortos, ausencia de piezas musicales y colores fríos aderezan un filme que en lugar de girar sobre una trama, gira sobre un personaje, más en concreto, sobre una enfermedad. La herida describe el sufrimiento que conlleva este tipo de enfermedad, no sólo para el que la padece, también para aquellos que forman parte de la vida del enfermo. Fernando Franco utiliza la ficción de la manera más apegada al documental posible, es decir, la película se convierte en una reconstrucción dramatizada que representa el trastorno límite de la personalidad desde un punto de vista cotidiano, abarcando las distintas situaciones a las que nos enfrentamos a lo largo de nuestra vida.

Por último, cabe destacar la genial actuación de Marian Álvarez, que le ha permitido hacerse con un gran número de premios, entre ellos el Goya o la Concha de plata del Festival de cine de San Sebastián a la mejor actriz. También la película y su director han disfrutado de numerosos reconocimientos en las recientes ediciones de los premios ya nombrados (como el Goya a la mejor dirección novel) y de otros como los Forqué o los Feroz.

Nota: 7/10.

31 de enero de 2014

La fiesta de la decadencia

El lobo de Wall street (2013, título original: The wolf of Wall street) es una película estadounidense dirigida por Martin Scorsese que cuenta la historia de Jordan Belfort (Leonardo DiCaprio), un joven corredor de bolsa que crea su propio imperio desde cero empujado por una única ambición: ganar dinero.

Desde los primeros compases de la película Jordan Belfort nos trata como si fuésemos uno de sus más estimados clientes. Rompe la cuarta pared y se dirige al espectador de manera directa. Como si de vender acciones se tratara, Belfort nos hace un retrato de lo que ha sido y es su vida. De cómo un día llegó a Wall street para aprender un oficio y de cómo es ahora un hombre lo suficientemente rico para no conformarse con ser suficientemente rico.

Lo que aquí nos plantea Scorsese no es más que un juego, un ejercicio en el que reta al espectador a "llevarse a casa" la película. A pensarla. Más a allá de discernir entre lo moral o amoral de los mecanismos que Belfort utiliza para conseguir dinero y divertirse, que también, lo que el veterano director neoyorquino nos propone es reflexionar sobre qué hemos visto durante más de tres horas de metraje (que no se hacen nada pesadas). Detrás de las fiestas, las drogas, el sexo, los discursos a sus empleados con el micrófono en mano... está el camino hacia la decadencia. La ambición mal encaminada, esa ambición que se lleva por delante todo lo que una persona tiene y que deja al descubierto a un hombre que creyó ser inmune hasta que dejó de serlo.

El lobo de Wall street es un retrato de la decadencia, un retrato que viste traje y dirige una empresa. Y que está interpretado de manera genial por Leonardo DiCaprio, cuyo reconocimiento no ha tardado en llegar con un Globo de oro y una nominación al Oscar.

Nota: 7/10.

P.D.1: El verdadero Jordan Belfort hace una aparición en la película, concretamente en la última escena, presentando a DiCaprio.

22 de noviembre de 2013

Blue Woody

Blue Jasmine (2013) es una película estadounidense escrita y dirigida por Woody Allen que cuenta la historia de Jasmine (Cate Blanchett), una mujer perteneciente a la alta sociedad neoyorquina que, tras caer en bancarrota decide mudarse a vivir con su hermana en San Francisco.

Tener mucho y tener poco; tener poco o tener mucho. Esto es lo que nos plantea la nueva obra de Woody Allen de principio a fin. Despojada de esa comicidad presente en gran parte de su filmografía, Blue Jasmine es una mirada directa a la naturaleza de la persona y a su actitud frente a los cambios. Una temática simple pero con mucho jugo que en esta ocasión Woody Allen no consigue exprimir.

A lo largo de la película se recurre al flashback en numerosas ocasiones para que comprendamos el presente de la protagonista a través de lo que le ocurrió en el pasado. Como resultado del repetido uso de este recurso narrativo, el montaje queda un poco torpe, ya que frena a la historia en cada intento que hace de arrancar. Esto desemboca en una narración plana que, para más inri, carece del aliño que suele aplicar Woody Allen a sus relatos.

Por encima de todo lo comentado en los anteriores párrafos, está la actuación de Cate Blanchett (nada debería impedir su nominación al Oscar). Es su interpretación la que sostiene los noventa y pico minutos que dura el filme y la que consigue acercar al espectador al significado que el director quiere dar al metraje. Ya que si fuese por los demás actores (salvando a Sally Hawkins, que interpreta a la hermana de Jasmine), la calidad de la cinta descendería de manera drástica.

Nota: 6/10.

31 de octubre de 2013

La venganza silenciosa

Sólo Dios perdona (2013, título original: Only God forgives) es una película francesa escrita y dirigida por Nicholas Winding Refn que cuenta la historia de Julian (Ryan Gosling), un traficante de drogas que vive en Bangkok con sus hermanos Billy y Gordon. El asesinato de Billy lleva a su madre, Crystal (Kristin Scott Thomas), a trasladarse a Bangkok para ajusticiar la muerte del mayor de sus hijos.

La película aborda la venganza desde el punto de vista de la familia. Venganza que deriva en contravenganza (esta palabra me la he inventado yo) con el fin único de salvaguardar la seguridad familiar. Desde este punto se observa el papel dominante y protector que juegan los padres sobre los hijos, a quienes protegen pero a la vez empujan a tomar según qué decisiones y ejecutarlas en su nombre. La venganza no sólo alcanza a quienes participan desde primera línea, sino que salpica, al igual que los litros de sangre que se derraman en la película, a personajes que son simples intermediarios en el proceso.

Silencio, ¿por qué tanto silencio Nicholas? La cinta cuenta con escasos diálogos, se sirve más de los actos y de los gestos que de las palabras. Es evidente que esa es la intención del director, pero la sensación que queda es distinta. El silencio no sugiere nada, es un silencio vacío que más que aportar lo que hace es restar, resta ritmo a la narración. Esto resulta en fragmentos del filme en los que podemos echarnos una siesta, despertarnos, quitarnos las legañas y que todavía no haya avanzado la narración.

El silencio es uno de los dos principales factores que define a la película, el otro es la estética. Con una fotografía muy marcada (principalmente en interiores) que se mueve entre colores rojos, azules y naranjas al más puro estilo burdel dando la sensación de que los personajes caminan por el mismísimo infierno. En este sentido, se crea una atmósfera bastante peculiar que atrae al espectador hacia lo que está viendo.


En lo que se refiere a las interpretaciones hay que hablar de Kristin Scott Thomas, que se come la pantalla con cada aparición que hace en el filme. En el papel de madre soberana y frívola, la actriz inglesa firma la mejor actuación de la película. Por otro lado, la esperada actuación de Ryan Gosling, cuyo personaje mantiene una actitud similar a la de su papel en Drive, es más pobre que en la película citada al contar con menos matices y registros.

Nota: 6'5/10.

10 de octubre de 2013

El glamour de lo superficial

The bling ring (2013) es una película estadounidense escrita y dirigida por Sofia Coppola que cuenta la historia de un grupo de adolescentes que, obsesionados con el estilo de vida de las celebrities, deciden asaltar los hogares de algunas de sus estrellas preferidas.

La película, basada en hechos reales y escrita a partir de un artículo sobre el caso en Vanity fair (que podéis leer pinchando aquí), nos muestra una sociedad estadounidense representada en un grupo de jóvenes víctima del materialismo que rodea al glamour de Hollywood. Esta idea o temática que propone la directora se plantea únicamente desde el punto de vista de los adolescentes, obviando la óptica de los padres o de las autoridades. El objetivo es que el espectador sea participe en primera persona de las actividades que llevan a cabo los protagonistas. Es una forma de que el espectador se involucre y crea ser uno más dentro del grupo de jóvenes asaltantes. La consecuencia de este planteamiento es que el tema es tratado superficialmente, sin ahondar en diferentes posturas.

El filme está estructurado de tal manera que la serie de allanamientos y las consecuencias de los mismos se narran de forma intercalada. Pero esta alternancia está desequilibrada entre las dos partes, los allanamientos tienen mucho más peso que las consecuencias, rompiendo con la posibilidad de imprimir ritmo a la cinta y cayendo en un conjunto de secuencias similares que se repiten constantemente.

Emma Watson, hablemos de ella una vez más. Su interpretación vuelve a ser brillante, como para dedicarle un párrafo de la crítica, y es que The bling ring sería menos sin la actriz inglesa. En un reparto tan joven y con unos personajes con actitudes tan similares, Emma Watson sobresale por encima del resto en la interpretación de un papel que va ganando peso conforme se desarrolla la historia.

Nota: 5'5/10.

1 de octubre de 2013

Amarillo sangre

Utopía (2013, título original: Utopia) es una serie de televisión inglesa (emitida por Channel 4 en Inglaterra y por Canal+ en España) creada por Dennis Kelly que cuenta la historia de un grupo de personas que dan con el manuscrito de un cómic titulado The utopia experiments, que contiene teorías conspiratorias acerca del devenir del ser humano y que persigue una organización secreta conocida como The network.


Los primeros planos del primer capítulo de la serie son reveladores, colores saturados a más no poder. Así será durante el resto de la serie, colores saturados con predominio del amarillo sobre otros también muy frecuentes como el verde y el rojo. Utopía tiene una fotografía que no dejará indiferente a nadie que pueda toparse con uno de sus capítulos mientras hace zapping. Pero no sólo de colores vive el hombre, también encontramos a lo largo de los seis capítulos encuadres bastante alejados de lo que podemos considerar lo normal (entiéndase por "normal" lo que suele venir de Hollywood y cuesta unos cuantos millones de dólares). Otro aspecto que llama la atención de la serie es la música, con sonidos que recuerdan a algunas de las piezas musicales de Donnie Darko, sonidos electrónicos y no muy melódicos que acompañan a cada uno de los planos a la perfección.

Dejando a un lado los aspectos formales de la serie, que sin duda son su seña de identidad, nos encontramos con un guión bastante original. Una guión que cruza entre sí las tramas de los distintos personajes y crea una relación distinta entre cada uno de ellos a base de subtramas. Subtramas que se multiplican conforme avanzan los capítulos llegando al punto de estar poco definidas, eso sí, que no cunda el pánico, en los dos últimos capítulos se resuelven mejor de lo que se desarrollan. A pesar de esto, los seis capítulos se quedan cortos, se echan de menos explicaciones más precisas y repetidas.


Utopía participa de esa frase que reza que todo lo que viene del Reino Unido es bueno, como ya lo han hecho recientemente otras producciones televisivas como Shameless, Skins, Misfits, SherlockBlack mirror...

Nota: 7/10.

P.D.: ¿Dónde está Jessica Hyde?

10 de julio de 2013

Marginados contra marginados

Las ventajas de ser un marginado (2012, título original: The perks of being a wallflower) es una película estadounidense escrita y dirigida por Stephen Chbosky que cuenta la historia de Charlie (Logan Lerman), un estudiante de primer año que al poco tiempo de entrar en el instituto entabla una amistad con dos estudiantes de último año, Patrick (Ezra Miller) y su hermanastra Sam (Emma Watson).

La película tiene un planteamiento opuesto a las "tradicionales" películas de adolescentes de Hollywood donde los débiles (marginados) acaban ganándose el respeto de los fuertes (populares). Ofrece una visión del mundo de los marginados desde dentro de este, es decir, parte de los marginados para adentrarse en las relaciones del propio colectivo, eliminando así el elemento superficial que predomina en las cintas que tienen a jugadores del equipo de fútbol americano y a animadoras como sujeto. Por otro lado, estos marginados no se presentan ante el espectador desde una perspectiva cómica, sino desde el drama, algo también novedoso, dado que los marginados, nerds, freaks... suelen ser frecuentemente el eje sobre el que giran algunas comedias.

Un elemento que se repite, está presente a lo largo del filme y define tanto a los personajes como a las relaciones que los unen es la música, ejemplificado en el intercambio de cintas de casete entre Charlie y Sam y en la canción que funciona como hilo conductor de la película, Heroes de David Bowie.


El guión está adaptado a partir de la novela homónima también escrita por Stephen Chbosky publicada en 1999, lo que probablemente haya supuesto cierta influencia de la adolescencia del autor en la película, por ejemplo la música que escuchaba, teniendo en cuenta que la historia se desarrolla a comienzo de los noventa, cuando Chbosky rondaba los veinte años.

Las ventajas de ser un marginado entra dentro del saco de las feel-good movies, a pesar de su marcado tinte dramático no para de transmitir buen rollo dentro de ese estilo indie que tiene.

Nota: 8/10.

P.D.: Emma Watson.

31 de mayo de 2013

El despegue, mejor que el aterrizaje

El cosmonauta (2013) es una película española escrita y dirigida por Nicolás Alcalá que cuenta la historia de Stas (Leon Ockenden), un cosmonauta ruso que se prepara junto a su amigo Andrei (Max Wrottesley) para viajar al espacio. En Star city, la base de entrenamiento espacial, conocen a Yulia (Katrine de Candole), una técnico de comunicaciones que supondrá un cambio en la vida de los dos amigos.

Meses antes de estrenarse ya se hablaba en internet y en medios de comunicación sobre El cosmonauta. El por qué lo encontramos en su financiación, obtenida en gran parte mediante crowdfunding, una forma de financiación colectiva basada en donaciones desinteresadas de internautas, que a cambio reciben pequeñas recompensas (nunca económicas) como aparecer en los créditos de la película o conseguir chapas, pegatinas y demás merchandising. Mediante crowdfunding, Nicolás Alcalá y su equipo, han conseguido recaudar más de 500.000€ con la ayuda de alrededor de 5.000 personas, lo que convierte a El cosmonauta en uno de los proyectos audiovisuales de mayor tamaño financiados de esta manera. El cosmonauta traspasa las fronteras que normalmente delimitan una película, va más allá de los 80 minutos que dura, es un nuevo concepto de cine en el que el espectador puede participar de manera activa incluso antes de rodarse el largometraje.

Dejemos a un lado el aspecto económico de la película y centrémonos en el aspecto cinematográfico. El cosmonauta es un filme que está construido de una forma un poco mareante, pues alterna dos tramas distintas de manera algo confusa con el propósito de imprimir ritmo a la narración. Ese ritmo, fruto de la alternancia de secuencias, queda bastante vacío si tenemos en cuenta lo poco que duran las escenas, lo cual se convierte en un obstáculo a la hora de profundizar en la historia y en los personajes. También hay una gran cantidad de planos que dicen más bien poco, planos con una espléndida fotografía que intentan aportar cierto tinte poético a la película pero que se quedan a mitad de camino.


La película en sí es bastante olvidable, lo que no es olvidable es el modo en el que está financiada y todo lo que ha creado a su alrededor. Este nuevo concepto de cine que representa El cosmonauta puede ser una alternativa a la hora de sacar adelante proyectos que si dependieran únicamente de las fuentes de financiación tradicionales nunca verían la luz.

Nota: 5/10.

P.D.: La película puede verse de forma gratuita desde su página web.

21 de mayo de 2013

La belleza está en el exterior

Stoker (2013) es una película estadounidense dirigida por Park Chan-Wook que cuenta la historia de India Stoker (Mia Wasikowska), una joven que con motivo del funeral de su padre recibe la visita de su tío Charles (Matthew Goode), a quien nunca antes había visto. Charles decide quedarse un tiempo a vivir con India y su madre Evelyn (Nicole Kidman) para cuidar de ellas tras el trágico acontecimiento.

El debut de Park Chan-Wook en Hollywood; vino, vio y venció. Sin perder la esencia que caracteriza a este director surcoreano, Stoker se presenta como una de esas películas que duran lo necesario, lo que la historia demanda. Un largometraje que, aunque no cuenta con un guión tan original como el de sus anteriores producciones, sí que es original en lo que se refiere a los elementos que la estructuran y acompañan.

Stoker envuelve al espectador en su propia atmósfera, que la diferencia de esas otras películas de Hollywood que parecen casi un producto industrial y en las que el director es un simple realizador. Esa atmósfera es fruto de una conjunción, quizás no perfecta, pero sí única, entre música y estética. Con un montaje en el que los planos se entrelazan de manera casi artística para evocar situaciones pasadas que nos dan otro punto de vista de los acontecimientos.

A lo largo de la película se observan pequeños detalles que definen a cada uno de los personajes y sus relaciones. La más importante de esas relaciones la representa el binomio protagonista que forman India y su tío "Charlie", él la busca constantemente y ella se escabulle, al mismo tiempo que siente curiosidad por saber qué quiere de ella y quién es su tío realmente.


Stoker tiene un poco de casi todo lo bueno que se le puede pedir a una película. Es un thriller/drama en el que destaca más la vertiente estética que la historia en sí, que plantea un contraste entre lo familiar y lo desconocido con algunos toques de violencia, partiendo siempre de las características propias del autor.

Nota: 7'5/10.

P.D.: Como curiosidad, en una de las escenas de la película India aparece leyendo La vida de Pi, novela en la que está basada la película homónima que dirigió Ang Lee el año pasado. Y que es un poco cursi, aunque eso no es curiosidad, es opinión.

13 de mayo de 2013

Humor irlandés

El irlandés (2011, título original: The guard) es una película irlandesa escrita y dirigida por John Michael McDonagh que cuenta la historia de Gerry Boyle (Brendan Gleeson), un sargento de policía irlandés poco ortodoxo que se ve forzado a trabajar en un caso de contrabando internacional de drogas junto a Wendell Everett (Don Cheadle), un inflexible agente del FBI.

Que levante la mano quien haya visto una buddy film más divertida que esta. No es fácil encontrar hoy en día una comedia tan divertida como El irlandés, sobretodo si partimos de la base de que casi todas las comedias que llegan a las salas de cine en España vienen de Hollywood y están protagonizadas por Ben Stiller o Adam Sandler, o lo que es peor, por ambos.

El irlandés es el producto de una mezcla perfecta entre humor negro, humor absurdo y algunos toques de thriller policíaco. Además de estar aliñada con una banda sonora de lo más melódica (que nos recuerda al cine de Quentin Tarantino) y una fotografía muy colorida que nos muestra la belleza de los paisajes irlandeses. Sería pecado no mencionar los ácidos diálogos que se producen entre el Sargento Boyle y Wendell, que dan muestra de las diferencias culturales entre uno y otro, y que resultan desternillantes.

"Soy irlandés, el racismo es parte de mi cultura" - Sargento Boyle.

Si algo sobresale por encima de todo lo comentado en el párrafo anterior son los personajes, empezando por el Sargento Boyle, alrededor de quien gira la historia y fuente del corrosivo humor negro que envuelve a la película. Por otro lado está Wendell Everett, tan sobrio y ético como podemos imaginar a un agente del FBI. En el bando contrario encontramos a un trío de narcotraficantes que leen a los grandes filósofos y viven su trabajo como si fuera un trabajo normal, quejándose del estrés que produce. También están los extraños habitantes de Connemara, pueblo en el que se desarrolla el filme, entre los que destaca el pequeño Eugene, un niño que siempre aparece de la nada acompañado de su bicicleta rosa.


John Michael McDonagh, en esta su ópera prima, exprime todo el jugo que puede dar de sí una buddy film, sin la necesidad de llevar a cabo grandes innovaciones en el género y sin caer en los tópicos propios del mismo. Un ejercicio de apariencia sencilla pero de difícil consecución que nos invita a seguir de cerca a este director.

Nota: 8/10.

5 de mayo de 2013

Los niños también mienten

La caza (2012, título original: Jagten) es una película danesa dirigida por Thomas Vinterberg que cuenta la historia de Lucas (Mads Mikkelsen), un profesor de guardería que tras una separación se dispone a rehacer su vida, pero una falsa acusación por parte de una de sus alumnas hace tambalear el futuro que planeaba.

Hablar de La caza es hablar de una película de un gran nivel cinematográfico. Una película que a pesar de su gran factura se ve perjudicada por no tener el protagonismo que otras producciones sí tienen en el circuito comercial de proyecciones en España. Quizás sea debido al país del que procede, Dinamarca, o de una campaña de publicidad que no puede hacer sombra a las superproducciones de Hollywood con las que compite.

La película, situada dentro del género dramático, tiene como temática principal la mentira. Una mentira que puede ser verdad según quien la cuente, más aún si la cuenta un niño. Ya desde el planteamiento, el director consigue crear un vínculo entre el espectador y Lucas, contándonos la verdad, una verdad que solo Lucas y nosotros, como espectadores, conocemos. Este vínculo establece un sentimiento de empatía hacia el personaje que nos pone de su lado.

Es un claro reflejo del daño que puede hacer una mentira si es contada por la persona correcta en la circunstancia precisa. La angustia de quien solo puede poner su palabra en contra de la de otra persona, que además goza de mayor credibilidad y convierte en inútil cualquier explicación.

La excelente actuación de Mads Mikkelsen no pasa desapercibida, es más, el papel de Lucas le permitió alzarse con el premio a mejor actor en la última edición del Festival de Cannes.


Llama la atención, en cuanto a los aspectos formales del filme, el predominio de la cámara al hombro. Pero si miramos los antecedentes de Vinterberg hay que considerarlo propio de su naturaleza, pues perteneció al movimiento cinematográfico Dogma 95 que encabezaba el también director danés Lars von Trier. De la misma manera cabe destacar la fotografía, una excelente fotografía que contextualiza cada uno de los acontecimientos que tienen lugar en el filme, muestra de ello es la diferencia visual entre cada una de las estaciones del año.

Nota: 8/10.

1 de mayo de 2013

El sordo siempre cree que los que bailan están locos

Take shelter (2011) es una película estadounidense escrita y dirigida por Jeff Nichols que cuenta la historia de Curtis LaForche (Michael Shannon), un obrero que vive en un pueblo de Ohio con su mujer (Jessica Chastain) y su hija de seis años, que padece sordera. Curtis comienza a tener terribles pesadillas por las noches, lo que le empuja a tomar extrañas decisiones.

Take shelter es de esas películas que crean una especie de magnetismo entre la mirada del espectador y la pantalla de televisión desde el minuto uno, tanto por el impacto visual de las imágenes como por el comportamiento de los personajes, en este caso del personaje principal interpretado por Michael Shannon.

Es una película que parte de un guión sencillo con la pretensión de que el espectador construya en su mente la parte compleja, que interprete aquello que hay que interpretar, en este caso los sueños de Curtis y las decisiones que toma a raíz de estos. Dentro de la sencillez del guión y más allá del significado del filme, los tempos están bien marcados, lo que impide cualquier tipo de confusión entre los distintos acontecimientos. Aunque según el tipo de espectador, el desarrollo puede hacerse un poco lento.

La cinta representa lo que ocurre en la sociedad cuando alguien tiene una idea que no coincide con la de la mayoría, algo parecido a La espiral del silencio de Elisabeth Noelle-Neumann. En este caso, Curtis es la minoría que se enfrenta al pensamiento colectivo que comparte una mayoría, formada por sus familiares y amigos, y que rechaza cada una de las decisiones que toma.

En cuanto a las actuaciones, que son el hilo conductor de la película, Michael Shannon interpreta de forma sobresaliente un tipo de personaje que nos estamos acostumbrando a ver en el cine, siempre distante pero con arranques fuertes de carácter. Jessica Chastain completa una notable actuación en el papel de mujer comprometida con su familia y desconcertada por el comportamiento de su marido.

Nota: 7'5/10.